Jure se reunirá mañana con Giacomino para que la empresa estatal de la capital recoja la basura en Río Cuarto.
Juan Jure está negociando con Daniel Giacomino, el intendente de Córdoba, el desembarco en Río Cuarto de la empresa estatal Crese, que empezó a recolectar los residuos en la capital provincial el 1º de febrero, después de que se hiciera insostenible el contrato con Cliba.
Los dos intendentes se reunirán mañana en Córdoba y analizarán en detalle un esquema que ya hablaron por teléfono. Jure quiere que la sociedad del Estado que Giacomino diseñó para su ciudad reemplace a Gamsur en Río Cuarto.
Según indicaron fuentes confiables del gobierno, ésa es la principal alternativa que actualmente analiza el gobierno. Jure le ve varias ventajas a la opción Crese: por un lado, como es una empresa estatal no debería pasar por una licitación para quedarse con la recolección; además, se evitará el pago del IVA y del impuesto a las Ganancias y así se logrará el objetivo de ahorrar 500 mil pesos por mes, que fue la causa que decidió al gobierno a reemplazar a Gamsur.
Una sociedad de economía mixta, al tener participación privada, tiene que pagar los impuestos nacionales y, por lo tanto, sufre una fuerte suba en los costos. La municipalización que planteó Jure apuntaba, precisamente, en esa dirección. Con Crese se cumpliría ese objetivo y se evitaría la demora de al menos un mes que consumirá el debate en el Concejo Deliberante la creación de un ente municipal.
Otro factor que pesa en favor de esa alternativa es que Crese ya está en
funcionamiento con 100 camiones en la calle. “Nosotros necesitamos sólo 10 equipos para prestar el servicio y tendríamos toda la logística a sólo 200 kilómetros. Si se nos rompe un camión, rápidamente podría ser reemplazado y el servicio no se resentiría”, manifestó un funcionario del gobierno municipal.
En el Ejecutivo evalúan que si Crese pone un pie en Río Cuarto, la inversión que debería hacer la Municipalidad sería nula. La empresa cordobesa tomaría a los 200 empleados -que cobrarían una indemnización pagada por Gamsur- y el Estado local se ahorraría el dolor de cabeza de absorber a tamaña masa laboral.
Córdoba le habría entusiasmado la idea.
Según manifestaron fuentes del gobierno, la negociación con Giacomino no frena las demás opciones que se están estudiando: la creación de un ente municipal descentralizado o de una sociedad del Estado.
Sin embargo, la llegada de Crese es la alternativa que más seduce a Jure.
La empresa estatal de Córdoba capital comenzó a operar el 1º de febrero con 83 camiones, de los cuales 25 habían sido comprados y otros 58 se alquilaron a Cliba, la firma que hasta ese momento prestaba el servicio.
Desde mediados de febrero, Crese (Córdoba Recicla Sociedad del Estado) expandió su flota hasta llegar a los 100 camiones. Actualmente, le hace ahorrar a la administración Giacomino $ 2,5 millones por mes.
Marcos Jure
mjure@puntal.com.ar
Crese podría desembarcar en Río Cuarto para reemplazar a Gamsur
Etiquetas: LOCAL“La Justicia nunca ayuda en la búsqueda de un niño perdido”
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Lidia Grichener es la presidenta de la fundación que busca a menores en el país.
Lidia Grichener es la presidenta de Missing Children desde hace aproximadamente 6 años. La organización que funciona en Buenos Aires es una de las más reconocidas a nivel nacional en la búsqueda de menores extraviados, y el viernes firmó un convenio con la Secretaría de Desarrollo Humano del Municipio para formar una red de información.
Pese a su renombre y los buenos resultados que obtuvo en sus 10 años de vida, Missing Children es una modesta ONG que cuenta con sólo 20 voluntarios encargados de atender consultas telefónicas en sus casas. Grichener asegura que todos lo logros son por el “trabajo a pulmón” y destaca la utilidad de convenios con otras instituciones para encontrar a los niños.
“Todo chico que se pierde es una urgencia, pero hay distintos niveles de urgencia”, comenta la presidenta de Missing Children. Luego continúa: “No es lo mismo que se pierda un chico de 4 años, estando su mamá en el subte, o que roben a un bebé de un sanatorio, a un adolescente de 15 años que discutió con su mamá y se fue. Para esa familia sí será lo mismo, pero uno tiene que pensar que una criatura no puede mantenerse sola en la calle”.
-¿Cuán impotante es la colaboración de la gente en cada caso?
-Muchas veces nos sorprende lo que es el compromiso de la gente. Un caso puntual que tomamos como ejemplo es el de un bebito que robaron de la estación de plaza Miserere (Buenos Aires), a una familia que vivía en la estación. Uno dice: “¿Cómo hacemos para encontrar a ese nene?”. Para encontrarlo en muchos casos como este, no se tienen fotos de la criatura. Lo que se hace es difundir la historia y pedirle a la gente que mire su contexto. Si en un barrio hay una mujer que nunca estuvo embarazada, y de repente aparece con un bebé que no es recién nacido. Si es una familia que estaba en trámites para adoptar, perfecto, pero de lo contrario llama la atención y puede ser un nene robado.
Cuenta que en aquella oportunidad, “de tanto contar la historia, llegó a nuestra página un mail en el que decían que en un barrio había una mujer que tenía un bebé, siendo que nunca había estado embarazada y que jamás había comentado que quería tener un bebé.
Luego de análisis resultó ser él.
3.500 niños encontrados
En la actualidad Missing Children está buscando 239 chicos perdidos en todo el país y hasta el momento ya ha encontrado cerca de 3.500 jóvenes. “La realidad es que los chicos se encuentran por casualidad, porque alguien escucha la noticia, o ve la foto, o alguien es solidario, llama por teléfono y dice: ‘Al chico que salió por televisión lo vi en tal lugar’”, asegura Lidia Grichener.
Cuenta que el modo que se tiene a disposición para encontrar a un menor es el boca en boca y el apoyo de la gente en la calle. “Un asistente social o un médico que lo haya atendido son nuestras ayudas, pero siempre a través de la difusión. Hasta que no exista la investigación que debería haber no tenemos otro modo de trabajar”, denuncia Grichener.
-¿Siente que hay una falta de apoyo desde la Justicia?
-Siempre hay una falta de investigación. El trabajo en red es fundamental. Si en Río Cuarto se trabaja en red con todas las organizaciones responsables, Policía, Justicia, escuelas, lo que tenga que ver con los menores, todo será más fácil. Porque cuando se pierde un menor, si se puede dar alerta a todos será más sencillo encontrarlo.
-Para esto se necesita un fuerte trabajo de concientización.
-Claro, por eso lo primero que hay que hacer es que todos sepan que el chico está perdido. Nosotros no podríamos hacer nuestro trabajo sin el compromiso de la gente. Los que todos los días llaman por teléfono preguntando cómo pueden aportar su granito de arena.
Lo pueden hacer entrando a la página, imprimiendo alguna de nuestras fotos y exponiéndola en un lugar donde pase mucha gente. De este modo tenemos dos posibilidades, encontrar al chico y acercar a otras familias la existencia de Missing Children.
Intercambio de información
Lidia Grichener comenta que desde la organización que preside se desarrollan convenios con muchos organismos, pero siempre de acuerdo de difusión. La particularidad del arreglo con Río Cuarto, a través del programa Alerta Niño, es que se intercambiará información de los menores perdidos. “Aquí cuando se pierda algún chico, se enviará toda su información a Missing Children. Es el trabajo que hacen nuestros voluntarios, para que se encuentre al niño más rápido”, indica.
-¿Qué lugar ocupa la familia en la búsqueda?
-Nosotros planteamos que cuando nos llama una familia y nos dice que tiene a su chico perdido, todo lo que hacemos y les preguntamos no es para meternos en su interior, sino que es para orientarnos y saber qué consejos se les puede dar. No es lo mismo una familia que tiene computadora y su hijo la usa para chatear a una en la que el menor nunca tuvo contacto con Internet. Uno pregunta si conoció a alguien, si ha recibido llamados telefónicos diferentes, todo para orientar a la familia que, en última instancia, es la que hace la verdadera búsqueda.
-¿Qué amenaza implica Internet como base para la trata de personas?
-Internet es extraordinaria, pero debemos ser responsables en su uso. Cuando uno pone una foto en Internet no la puede sacar más. No hay que poner información de amigos sin consultarles ni la de uno mismo si no se está seguro. Del mismo modo, los menores no deben chatear con alguien que no saben quién es. A veces nos llaman madres con historias absurdas, preguntando, por ejemplo, qué hacer con su hija que está recibiendo dinero por desnudarse frente a una cámara en Internet. Hay que usar el sentido común: hablar con la hija, cortar Internet, empezar a pensar qué está haciendo el menor.
Grichener señala que el control por parte de los padres es fundamental para que no se produzcan dificultades. “Ya no es un consejo de Missing Children, sino que es la familia quien debe actuar”, asegura, y luego agrega: “Nosotros siempre decimos que la computadora no debe estar en un espacio cerrado, sino donde pasen todos. No en todos los lugares se puede hacer esto, pero sí se puede consultar con el proveedor de Internet por filtros o medidas preventivas para cuidar a los chicos que no pueden discernir”.
Perdidos más pequeños
La presidenta de Missing Children señala que la edad de los chicos perdidos cada vez es más baja. “Cuando se trata de los jóvenes que se van de la casa, hace cuatro años se hablaba de una edad promedio de 14 años, hoy tenemos chicos de 11”, afirma Grichener y concluye: “Un menor de esa edad que tome la decisión de abandonar su hogar es alarmante”.
“Nos preocupan estas edades porque no están del todo formados -continúa la responsable de la ONG-. Hasta que no aparecen es problemático, porque por más que sea una travesura, hasta que no vuelve no se los puede dejar de buscar”.
Consultada por la posible vinculación de Río Cuarto a una red nacional de trata de personas, Grichener indica que no tiene presente a nuestra ciudad como una de paso en esta problemática. “Pero de todas formas las redes se van moviendo, cuando son conocidas en un lugar ya no tiene sentido que estén allí y se mueven”, comenta.
-De todas formas el centro del país está relacionado a la trata.
-El centro del país está afectado, pues muchas chicas son enviadas a la frontera del norte.
No obstante, la información que se tiene presenta a Buenos Aires como el origen de la mayoría de los chicos, porque es donde más se conoce a Missing Children. A medida en que nos conocemos en otros lugares vamos recibiendo más denuncias. En todas las ciudades grandes hay muchos casos, pero en Bahía Blanca, por ejemplo, tuvimos la experiencia de que cuando se instaló la organización hablamos con jueces de menores y nos dijeron que no había muchos chicos perdidos. En un año recibimos casi 100 denuncias allí.
Grichener aclara que “en otros lados no es que haya menos casos de chicos perdidos, sino que al no difundirse no se tiene conocimiento”. Indica que es por ello que destacan la importancia del convenio con la Municipalidad, “porque al tener más difusión también se tendrá más posibilidad de llegar a más gente”, señala.
-¿Han recibido pedidos de colaboración desde Río Cuarto?
-Constantemente se mandan pedidos de búsqueda desde el juzgado de José Varela Geuna (juez de Menores de nuestra ciudad), en nuestra página se presentan las fotografías de los chicos extraviados aquí. Tuvimos todo el tiempo el caso del pequeño Alejandro Flores, no es sólo de un lugar nuestro trabajo.
-¿Cómo se procede con estos casos del interior del país?
-Se hace siempre una gestión con organismos judiciales, más allá de la difusión de la información. De todas formas, en cada caso se actúa diferente y de acuerdo al contexto en el que se dé. Por eso también es importante que se trabaje con gente que conozca el funcionamiento de Río Cuarto. Se sabrá qué medios utilizar y qué medidas tomar para encontrar a los chicos.
Luis Schlossberg
lschlossberg@puntal.com.ar
93%
de los casos que llegaron a manos de la organización Missing Children tuvieron un buen desenlace y los menores fueron encontrados.
La búsqueda de los niños
En su página web www.missingchildren.org.ar, la organización presenta a todos los menores perdidos que están siendo buscados. Entre los objetivos de la ONG destacan:
“Orientar a la familia en los pasos a seguir en la búsqueda; colaborar con la Justicia y las fuerzas de seguridad haciendo un seguimiento de las instancias jurídicas e investigativas; difundir a través de los medios de comunicación las fotos de los menores; desarrollar un trabajo en red con instituciones públicas y privadas relacionadas con el tema; y concientizar a la sociedad sobre la gravedad de esta problemática”.
En caso de tener información de alguno de los menores extraviados o de querer colaborar con la organización se puede llamar al (011) 47979006 o escribir al correo electrónico info@missingchildren.org.ar.
El “Alerta Niño” y el convenio con el Municipio
El viernes se firmó el convenio entre Missing Children y la Secretaría de Desarrollo Humano. En el acto Jorge Montón, responsable de esta área del Municipio, señaló que “tenemos que involucrarnos en la prevención y la difusión para tratar de minimizar los daños de esta problemática que afecta a niños y jóvenes”.
Indicó que si bien es una problemática que se da con más frecuencia en las ciudades más grandes, “todos sabemos que se ha extendido, y localidades mediadas como la nuestra la sufren en gran medida. De hecho hemos tenido muchos casos en los últimos años”.
Jorge Montón comentó cómo se actuará desde la secretaría para enfrentar la problemática. “A través del Área de Derechos Humanos se trazaron dos líneas de acción: el contacto y convenio de trabajo con Missing Children, y a la vez, se plantea con esta problemática vinculada a la trata de personas, la elaboración de una ordenanza para la formación del programa Alerta Niño”, indicó el funcionario.
44%
de los casos de niños perdidos que maneja Missing Children se deben al abandono del hogar por una crisis de identidad.
Difusión del hecho y contención desde la familia
“Lo más importante es trabajar en red, porque el problema de un chico perdido nos convoca a todos”, confiesa Lidia Grichener y luego sigue: “Cuando una familia se acerca a Missing Children, está muy sola y no sabe qué hacer, y nosotros sentimos esa soledad. Con una palabra de aliento, acompañándolos en la búsqueda, no necesariamente les prometemos que encontraremos a sus hijos, pero sí estamos a su lado todo el tiempo”.
Constantemente la presidenta de Missing Children destaca el valor de la difusión para obtener buenos resultados en sus búsquedas. “Muchas veces comparamos con la situación de un chico perdido en la playa. Se lo pone en andas, se camina por todos lados y se aplaude. Entonces alguien dice: ‘Ese chico es de tal lugar’”, cuenta a modo de ejemplo.
“Una vez que se encuentra al chico que se fue de su casa, la familia debe ser fuerte para que él no tenga la necesidad de irse nuevamente”,dice.
http://www.puntal.com.ar/notiPortal.php?id=22888
Después de diez años, Videla perdió la prisión domiciliaria y fue llevado a Campo de Mayo
El juez Oyarbide le quitó el beneficio que tenía desde hacía una década. Es por la causa en la que el ex dictador, de 83 años, está procesado por el robo de bebés durante la dictadura. Según argumentó el magistrado, la cárcel del predio militar "cuenta con el equipamiento, la infraestructura y el personal necesario" para atender cualquier emergencia médica. FotosVideosDefiniciones y momentos de un genocida. Por Franco Torchia
EX DICTADOR. El militar en una foto de agosto de 2007, cuando debió hacer frente a un tribunal. Esa fue una de sus últimas apariciones. (DyN)
Después de diez años, Jorge Rafael Videla dejó hoy el departamento de la avenida Cabildo al 600 que ofició de prisión domiciliaria en las múltiples causas en trámite por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Fue trasladado esta tarde a Campo de Mayo, por decisión del juez Norberto Oyarbide.
El magistrado le revocó el beneficio en el marco de la causa que lo investiga como presunto responsable de un plan sistemático de robo de bebés durante la última dictadura militar.
Oyarbide dispuso que el ex dictador cumpla a partir de ahora prisión preventiva bajo custodia del Servicio Penitenciario Federal (SPF) en la Unidad 34, ubicada en el predio de Campo de Mayo, donde ya hay detenidos otros militares acusados de delitos de lesa humanidad.
Según el juez, esa dependencia "cuenta con el equipamiento, la infraestructura y el personal necesarios" para atender cualquier emergencia médica que pudiera sufrir el imputado.
Sucede que Videla cumplió en agosto pasado 83 años. Desde hacía diez que estaba recluido en su departamento por ser mayor de 70 años. Antes, había pasado durante 40 días por la cárcel de Caseros. Y se pueden contar los cinco años que estuvo preso por la condena a prisión perpetua del histórico juicio a las juntas militares de mediados de los 80.
Videla fue indultado en tres expedientes judiciales distintos: en ese de 1985, conocido como causa 13; en otro por el secuestro de dos empresarios, y en otro sobre la privación ilegal de la libertad del propio Carlos Menem. La Corte Suprema anuló la vigencia de los indultos el año pasado.
Además, el ex dictador tiene abiertas otras causas que no estuvieron comprendidas en los indultos de Menem porque se iniciaron después. Además de la del plan sistemático de robo de bebés está la vinculada con el Plan Cóndor.
Cada 48 horas, se denuncia la desaparición de un menor
Etiquetas: LOCALLas mujeres adolescentes son las más involucradas. Desde el Juzgado de Menores admiten que falta una mayor estructura para atender los casos más graves. La mayoría se resuelve a la brevedad
Según datos proporcionados por el Juzgado de Menores de Río Cuarto, cada dos días desaparece un niño o adolescente de su hogar aunque hay semanas en las que se registra un promedio de hasta un caso por día.
Los hechos se resuelven, en su mayoría, a las pocas horas de efectuarse la denuncia por parte de los padres.
Son las mujeres, de entre 15 y 19 años, quienes ocupan el más alto porcentaje en los índices oficiales por la fuga del entorno familiar. Las causas pueden ser múltiples, pero predominan el maltrato, la no aceptación de límites y la negación por parte de los progenitores a admitir un noviazgo de la menor.
Las denuncias no siempre se producen de forma inmediata al momento en que se advierte la falta del menor. Algunas se receptan varios días después del hecho porque los padres creen conocer las causas y hasta los posibles lugares donde se encontraría su hijo.
Una vez efectuadas las presentaciones, el Juzgado da participación a la División Juveniles de la Unidad Departamental y se inicia una búsqueda de paradero a través de los medios de comunicación.
Además, los funcionarios judiciales notifican los datos que caracterizan al menor y su fotografía a organismos nacionales e instituciones relacionadas al flagelo, como Missing Childrens.
Cuando se sospecha sobre la presencia de un hecho delictivo vinculado a la ausencia de los chicos, o existen severas dificultades para su hallazgo, se da intervención al fiscal de turno.
Actualmente, existe una desesperada búsqueda por Nicolás Sabena –que ya cumplió la mayoría de edad–, quien desapareció de su hogar hace varias semanas y aún no hay datos certeros sobre su paradero. Hasta se especuló con un presunto secuestro pero la versión fue desestimada por el fiscal Walter Guzmán, a cargo de la investigación.
El juez de Menores, doctor José Varela Geuna, destacó en diálogo con PUNTAL que “generalmente el origen de las fugas son discusiones con los padres o relaciones sentimentales no aceptadas”.
Droga
Las adicciones también pueden actuar como un detonante para la voluntad de escapar por parte de los jóvenes.
“Encontramos situaciones de caprichos adolescentes, maltratos físicos o psicológicos. Algunos casos pueden resultar graves, aunque son minoritarios. La decisión de irse de sus casas puede estar ligado a un efecto contagio por la actitud de sus pares o puede entenderse como una expresión del adolescente de hoy. Han cambiado notablemente en los últimos años los factores de convivencia, los valores y el sentido del respeto”, consideró.
Los casos que se judicializan pertenecen a los sectores medios y bajos. La problemática se extiende a todos los núcleos sociales pero, en las clases medias altas y altas, se evita el contacto con la Justicia.
Varela Geuna admitió que las dramáticas pérdidas de los primitos Noriega, Lorena, María Laura Mansilla, Micaela Ávila o Alejandro Flores provocó una especial sensibilidad en los riocuartenses ante la desaparición de un niño.
Sin embargo, los padres que padecieron la falta de sus hijos en la ciudad y en otros lugares del país advirtieron sobre la falta de recursos del Estado para colaborar en la búsqueda cuando la situación se extiende por meses y años.
El funcionario judicial coincidió en que “el Estado no está preparado para la magnitud que tiene el problema a nivel nacional”.
“Hay muchos esfuerzos individuales pero falta una mayor estructura institucional para afrontar el conflicto. Hoy la tecnología permite nacionalizar inmediatamente la búsqueda pero se necesitan mayores recursos para hacerla más efectiva”, subrayó.
Video y memoria: Berta, una historia sencilla
Un video testimonial de la Universidad de Río Cuarto retomó la vida de Berta Perassi, en un homenaje a los desaparecidos por la dictadura.
Mini supercorta, tacos altos y una carterita al hombro. Fijemos la imagen. Berta Perassi, recién salida del secundario de monjas, hace pie en la Universidad de San Luis donde llega con el propósito de lograr el título de psicóloga.
Son los setenta. La universidad es mucho más que una escalera al diploma y ella está a punto de saberlo. Tan bella, tan vistosa, y tan desorientada como ella, Berta encuentra a una ladera.
“Estábamos las dos impecables, paraditas ahí, frente a una multitud de chicos de jeans y zapatillas, militantes de distintas corrientes, todos listos para captarnos políticamente”, evoca muchos años después Nora Llaver desde el mismo pupitre de aquella universidad.
No pasó mucho antes de que las dos chicas llegadas del interior profundo -Berta de Coronel Moldes, Nora de un pueblito mendocino- empezaran a invertir el orden de sus prioridades. Si llegaron con la idea de recibirse cuanto antes, ahora eso queda lejos, en un segundo plano, absorbidas como están en la utopía de cambiar una realidad que les duele.
El momento compartido fue eso, apenas un pedacito de vida.
En el ‘73 Berta vuelve para seguir sus estudios y su militancia en la Universidad de Río Cuarto. De nuevo, el camino al diploma empieza a desdibujarse por las urgencias. Armada hasta los dientes con lápiz y papel, empieza a trajinar las calles pavorosas del barrio Acordeón hasta convertirse en una más.
No es la única, en cada rincón donde la pobreza asfixia hay alguien dispuesto a alfabetizar a los que nunca pasaron por una escuela. Pasa en Río Cuarto como en todo el país. Pero de pronto pasa menos, porque ese regimiento de chicos y chicas que buscan despertar entre los pobres la conciencia de que son personas con derechos como cualquiera empieza a ser visto como una piedra en el zapato.
Sus compañeros saben que a Berta Perassi no le queda mucho margen de acción en El Acordeón. Las mujeres golpeadas que encontraban en ella una palabra de aliento, los hombres de manos curtidas que aprendieron de esa flaquita los rudimentos del lápiz no entienden por qué, de un día para el otro, ella tiene que dejar todo y huir hacia Córdoba.
Los tiempos se precipitan.
Curtida en la militancia, se convierte en delegada gremial en la fábrica de galletitas Lía. Se tiñe el cabello, se vuelve casi irreconocible.
Por muchos años esas serán sus últimas imágenes. Su familia en Moldes no sabrá nada de ella. Un ladino rumor los hace aferrarse a la esperanza: “Berta está viva, y en México”.
Pero el paso del tiempo y la falta de noticias les hace presumir lo peor.
Hoy, se sabe que Berta fue parte de las 2.500 personas que fueron desaparecidas en el campo de concentración de La Perla.
Su biografía permaneció ignorada hasta hace poco cuando un ex novio exiliado en Ginebra, Suiza, se propuso rescatarla.
David Andenmatten, quien también fue su compañero de militancia, investigó sus últimos días, los de su desaparición, y acercó esa información a la Justicia cordobesa.
Junto con otros, también logró que el barrio donde ella enseñó a leer y a escribir le dedicara una calle a su nombre.
Eso pasó en noviembre del año pasado y fue el inicio de lo que vendría después. Los chicos de la escuela del barrio Las Delicias, de tanto pasar por esa calle de nombre extraño, le preguntaron a la maestra quién era esa tal Berta Perassi. La maestra les contó lo que sabía y esos chicos decidieron que el mejor homenaje que podían hacerle era escribirles una carta a su familia. Así fue como el buzón de los Perassi se llenó de mensajes que, casi inexplicablemente, atravesaron el tiempo.
“Es una de las mejores cosas que pudo haber pasado”, dice Andenmatten, el “suizo” que ya se está acostumbrando a visitar Río Cuarto cada vez más seguido.
La sencilla historia de militancia de Berta -tan intensa y hasta hace poco tan anónima como la de miles de compatriotas- empezó a aflorar y a crecer.
Hoy también tiene forma de video. Se llama “Algo habrá hecho”. Fue ideado por Eduardo Aguirre, la misma tarde en que Perassi empezó a guiar desde un nomenclador a los remises y taxistas que llegaban a Las Delicias.
Después de ocho meses de trabajo, el departamento audiovisual de la Universidad Nacional de Río Cuarto terminó de darle forma y lo estrenó la noche del miércoles.
Fue, claro está, en la calle Berta Perassi, en la vecinal del barrio de donde nunca debieron haberla echado, y estuvieron los viejos jóvenes de aquella época.
Nora Llaver -la flaquita de minifaldas de la facultad de psicología- hoy, a sus 56 años y dueña de una serena belleza, no archivó su antiguo sueño: “Para mí, la memoria tiene que servir para multiplicar. La lucha de todos aquellos que ya no están tendría que cristalizar en organización, en profundización de la democracia -dice-. Todavía nos falta muchísimo: nos faltan pibes y pibas que puedan pensar críticamente. Este es un homenaje a Berta y también es una posibilidad de seguir sembrando”.
También se la ve a Graciela Ochoa, compinche de la niñez de pueblo. “Para mí esto es el rescate no sólo de una buena persona sino de alguien que tuvo un compromiso político y buscó cambiar las cosas. Hay distintas formas de hacer la historia. Se puede escribir “La Gran Historia”, el gran relato, o como ocurre hoy, rescatar la escena y lo que nos sorprende de esa escena”.
Alejandro Fara
afara@puntal.com.ar
TATUADORES DEBERAN REGISTRARSE
Etiquetas: CORDOBA
Agencia Télam
Córdoba. La norma que regula la actividad de quienes realizan tatuajes y body-piercing comenzó a regir ayer en Córdoba, por lo que estos trabajadores deberán contar con certificado habilitante.
Los cursos de capacitación comenzaron a desarrollarse desde ayer en el Servicio de Dermatología del Hospital Pediátrico del Niño Jesús, en la capital de Córdoba, y están destinados a todos los tatuadores y afines que realizan actividades sobre el cuerpo humano.
Profesionales de la salud y abogados ofrecen cursos sobre anatomía y fisiología, primeros auxilios, higiene y responsabilidad civil y penal. Los tatuadores deberán aprobar un examen final para recibir un certificado y ejercer la profesión en toda la provincia.


