Después de diez años, Videla perdió la prisión domiciliaria y fue llevado a Campo de Mayo
El juez Oyarbide le quitó el beneficio que tenía desde hacía una década. Es por la causa en la que el ex dictador, de 83 años, está procesado por el robo de bebés durante la dictadura. Según argumentó el magistrado, la cárcel del predio militar "cuenta con el equipamiento, la infraestructura y el personal necesario" para atender cualquier emergencia médica. FotosVideosDefiniciones y momentos de un genocida. Por Franco Torchia
EX DICTADOR. El militar en una foto de agosto de 2007, cuando debió hacer frente a un tribunal. Esa fue una de sus últimas apariciones. (DyN)
Después de diez años, Jorge Rafael Videla dejó hoy el departamento de la avenida Cabildo al 600 que ofició de prisión domiciliaria en las múltiples causas en trámite por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Fue trasladado esta tarde a Campo de Mayo, por decisión del juez Norberto Oyarbide.
El magistrado le revocó el beneficio en el marco de la causa que lo investiga como presunto responsable de un plan sistemático de robo de bebés durante la última dictadura militar.
Oyarbide dispuso que el ex dictador cumpla a partir de ahora prisión preventiva bajo custodia del Servicio Penitenciario Federal (SPF) en la Unidad 34, ubicada en el predio de Campo de Mayo, donde ya hay detenidos otros militares acusados de delitos de lesa humanidad.
Según el juez, esa dependencia "cuenta con el equipamiento, la infraestructura y el personal necesarios" para atender cualquier emergencia médica que pudiera sufrir el imputado.
Sucede que Videla cumplió en agosto pasado 83 años. Desde hacía diez que estaba recluido en su departamento por ser mayor de 70 años. Antes, había pasado durante 40 días por la cárcel de Caseros. Y se pueden contar los cinco años que estuvo preso por la condena a prisión perpetua del histórico juicio a las juntas militares de mediados de los 80.
Videla fue indultado en tres expedientes judiciales distintos: en ese de 1985, conocido como causa 13; en otro por el secuestro de dos empresarios, y en otro sobre la privación ilegal de la libertad del propio Carlos Menem. La Corte Suprema anuló la vigencia de los indultos el año pasado.
Además, el ex dictador tiene abiertas otras causas que no estuvieron comprendidas en los indultos de Menem porque se iniciaron después. Además de la del plan sistemático de robo de bebés está la vinculada con el Plan Cóndor.
Cada 48 horas, se denuncia la desaparición de un menor
Etiquetas: LOCALLas mujeres adolescentes son las más involucradas. Desde el Juzgado de Menores admiten que falta una mayor estructura para atender los casos más graves. La mayoría se resuelve a la brevedad
Según datos proporcionados por el Juzgado de Menores de Río Cuarto, cada dos días desaparece un niño o adolescente de su hogar aunque hay semanas en las que se registra un promedio de hasta un caso por día.
Los hechos se resuelven, en su mayoría, a las pocas horas de efectuarse la denuncia por parte de los padres.
Son las mujeres, de entre 15 y 19 años, quienes ocupan el más alto porcentaje en los índices oficiales por la fuga del entorno familiar. Las causas pueden ser múltiples, pero predominan el maltrato, la no aceptación de límites y la negación por parte de los progenitores a admitir un noviazgo de la menor.
Las denuncias no siempre se producen de forma inmediata al momento en que se advierte la falta del menor. Algunas se receptan varios días después del hecho porque los padres creen conocer las causas y hasta los posibles lugares donde se encontraría su hijo.
Una vez efectuadas las presentaciones, el Juzgado da participación a la División Juveniles de la Unidad Departamental y se inicia una búsqueda de paradero a través de los medios de comunicación.
Además, los funcionarios judiciales notifican los datos que caracterizan al menor y su fotografía a organismos nacionales e instituciones relacionadas al flagelo, como Missing Childrens.
Cuando se sospecha sobre la presencia de un hecho delictivo vinculado a la ausencia de los chicos, o existen severas dificultades para su hallazgo, se da intervención al fiscal de turno.
Actualmente, existe una desesperada búsqueda por Nicolás Sabena –que ya cumplió la mayoría de edad–, quien desapareció de su hogar hace varias semanas y aún no hay datos certeros sobre su paradero. Hasta se especuló con un presunto secuestro pero la versión fue desestimada por el fiscal Walter Guzmán, a cargo de la investigación.
El juez de Menores, doctor José Varela Geuna, destacó en diálogo con PUNTAL que “generalmente el origen de las fugas son discusiones con los padres o relaciones sentimentales no aceptadas”.
Droga
Las adicciones también pueden actuar como un detonante para la voluntad de escapar por parte de los jóvenes.
“Encontramos situaciones de caprichos adolescentes, maltratos físicos o psicológicos. Algunos casos pueden resultar graves, aunque son minoritarios. La decisión de irse de sus casas puede estar ligado a un efecto contagio por la actitud de sus pares o puede entenderse como una expresión del adolescente de hoy. Han cambiado notablemente en los últimos años los factores de convivencia, los valores y el sentido del respeto”, consideró.
Los casos que se judicializan pertenecen a los sectores medios y bajos. La problemática se extiende a todos los núcleos sociales pero, en las clases medias altas y altas, se evita el contacto con la Justicia.
Varela Geuna admitió que las dramáticas pérdidas de los primitos Noriega, Lorena, María Laura Mansilla, Micaela Ávila o Alejandro Flores provocó una especial sensibilidad en los riocuartenses ante la desaparición de un niño.
Sin embargo, los padres que padecieron la falta de sus hijos en la ciudad y en otros lugares del país advirtieron sobre la falta de recursos del Estado para colaborar en la búsqueda cuando la situación se extiende por meses y años.
El funcionario judicial coincidió en que “el Estado no está preparado para la magnitud que tiene el problema a nivel nacional”.
“Hay muchos esfuerzos individuales pero falta una mayor estructura institucional para afrontar el conflicto. Hoy la tecnología permite nacionalizar inmediatamente la búsqueda pero se necesitan mayores recursos para hacerla más efectiva”, subrayó.
Video y memoria: Berta, una historia sencilla
Un video testimonial de la Universidad de Río Cuarto retomó la vida de Berta Perassi, en un homenaje a los desaparecidos por la dictadura.
Mini supercorta, tacos altos y una carterita al hombro. Fijemos la imagen. Berta Perassi, recién salida del secundario de monjas, hace pie en la Universidad de San Luis donde llega con el propósito de lograr el título de psicóloga.
Son los setenta. La universidad es mucho más que una escalera al diploma y ella está a punto de saberlo. Tan bella, tan vistosa, y tan desorientada como ella, Berta encuentra a una ladera.
“Estábamos las dos impecables, paraditas ahí, frente a una multitud de chicos de jeans y zapatillas, militantes de distintas corrientes, todos listos para captarnos políticamente”, evoca muchos años después Nora Llaver desde el mismo pupitre de aquella universidad.
No pasó mucho antes de que las dos chicas llegadas del interior profundo -Berta de Coronel Moldes, Nora de un pueblito mendocino- empezaran a invertir el orden de sus prioridades. Si llegaron con la idea de recibirse cuanto antes, ahora eso queda lejos, en un segundo plano, absorbidas como están en la utopía de cambiar una realidad que les duele.
El momento compartido fue eso, apenas un pedacito de vida.
En el ‘73 Berta vuelve para seguir sus estudios y su militancia en la Universidad de Río Cuarto. De nuevo, el camino al diploma empieza a desdibujarse por las urgencias. Armada hasta los dientes con lápiz y papel, empieza a trajinar las calles pavorosas del barrio Acordeón hasta convertirse en una más.
No es la única, en cada rincón donde la pobreza asfixia hay alguien dispuesto a alfabetizar a los que nunca pasaron por una escuela. Pasa en Río Cuarto como en todo el país. Pero de pronto pasa menos, porque ese regimiento de chicos y chicas que buscan despertar entre los pobres la conciencia de que son personas con derechos como cualquiera empieza a ser visto como una piedra en el zapato.
Sus compañeros saben que a Berta Perassi no le queda mucho margen de acción en El Acordeón. Las mujeres golpeadas que encontraban en ella una palabra de aliento, los hombres de manos curtidas que aprendieron de esa flaquita los rudimentos del lápiz no entienden por qué, de un día para el otro, ella tiene que dejar todo y huir hacia Córdoba.
Los tiempos se precipitan.
Curtida en la militancia, se convierte en delegada gremial en la fábrica de galletitas Lía. Se tiñe el cabello, se vuelve casi irreconocible.
Por muchos años esas serán sus últimas imágenes. Su familia en Moldes no sabrá nada de ella. Un ladino rumor los hace aferrarse a la esperanza: “Berta está viva, y en México”.
Pero el paso del tiempo y la falta de noticias les hace presumir lo peor.
Hoy, se sabe que Berta fue parte de las 2.500 personas que fueron desaparecidas en el campo de concentración de La Perla.
Su biografía permaneció ignorada hasta hace poco cuando un ex novio exiliado en Ginebra, Suiza, se propuso rescatarla.
David Andenmatten, quien también fue su compañero de militancia, investigó sus últimos días, los de su desaparición, y acercó esa información a la Justicia cordobesa.
Junto con otros, también logró que el barrio donde ella enseñó a leer y a escribir le dedicara una calle a su nombre.
Eso pasó en noviembre del año pasado y fue el inicio de lo que vendría después. Los chicos de la escuela del barrio Las Delicias, de tanto pasar por esa calle de nombre extraño, le preguntaron a la maestra quién era esa tal Berta Perassi. La maestra les contó lo que sabía y esos chicos decidieron que el mejor homenaje que podían hacerle era escribirles una carta a su familia. Así fue como el buzón de los Perassi se llenó de mensajes que, casi inexplicablemente, atravesaron el tiempo.
“Es una de las mejores cosas que pudo haber pasado”, dice Andenmatten, el “suizo” que ya se está acostumbrando a visitar Río Cuarto cada vez más seguido.
La sencilla historia de militancia de Berta -tan intensa y hasta hace poco tan anónima como la de miles de compatriotas- empezó a aflorar y a crecer.
Hoy también tiene forma de video. Se llama “Algo habrá hecho”. Fue ideado por Eduardo Aguirre, la misma tarde en que Perassi empezó a guiar desde un nomenclador a los remises y taxistas que llegaban a Las Delicias.
Después de ocho meses de trabajo, el departamento audiovisual de la Universidad Nacional de Río Cuarto terminó de darle forma y lo estrenó la noche del miércoles.
Fue, claro está, en la calle Berta Perassi, en la vecinal del barrio de donde nunca debieron haberla echado, y estuvieron los viejos jóvenes de aquella época.
Nora Llaver -la flaquita de minifaldas de la facultad de psicología- hoy, a sus 56 años y dueña de una serena belleza, no archivó su antiguo sueño: “Para mí, la memoria tiene que servir para multiplicar. La lucha de todos aquellos que ya no están tendría que cristalizar en organización, en profundización de la democracia -dice-. Todavía nos falta muchísimo: nos faltan pibes y pibas que puedan pensar críticamente. Este es un homenaje a Berta y también es una posibilidad de seguir sembrando”.
También se la ve a Graciela Ochoa, compinche de la niñez de pueblo. “Para mí esto es el rescate no sólo de una buena persona sino de alguien que tuvo un compromiso político y buscó cambiar las cosas. Hay distintas formas de hacer la historia. Se puede escribir “La Gran Historia”, el gran relato, o como ocurre hoy, rescatar la escena y lo que nos sorprende de esa escena”.
Alejandro Fara
afara@puntal.com.ar
TATUADORES DEBERAN REGISTRARSE
Etiquetas: CORDOBA
Agencia Télam
Córdoba. La norma que regula la actividad de quienes realizan tatuajes y body-piercing comenzó a regir ayer en Córdoba, por lo que estos trabajadores deberán contar con certificado habilitante.
Los cursos de capacitación comenzaron a desarrollarse desde ayer en el Servicio de Dermatología del Hospital Pediátrico del Niño Jesús, en la capital de Córdoba, y están destinados a todos los tatuadores y afines que realizan actividades sobre el cuerpo humano.
Profesionales de la salud y abogados ofrecen cursos sobre anatomía y fisiología, primeros auxilios, higiene y responsabilidad civil y penal. Los tatuadores deberán aprobar un examen final para recibir un certificado y ejercer la profesión en toda la provincia.
Quieren crear un registro de los niños perdidos en la provincia
Etiquetas: LOCALCórdoba tiene uno de los índices más bajos de menores extraviados del país, pero esto se debe a que no existe un lugar único donde se reciban las denuncias. También se busca hacer un seguimiento local.
Desde el bloque Río Cuarto para Todos, la concejala Graciela Saracho está impulsando un proyecto de resolución para recomendar a la Legislatura de la Provincia que cree un registro de niños extraviados. “Este proyecto nace de lo que uno ve en los medios, cada vez hay más chicos perdidos y uno quiere saber qué pasa con ellos, muchos de estos casos están vinculados a la trata de personas y a la pronografía infantil”, sostuvo Saracho.
Actualmente Córdoba tiene uno de los más bajos índices de menores perdidos del país, con 36 denuncias contra, por ejemplo, 1.095 que tiene Santa Fe. Del mismo modo, la provincia vecina concentra junto a Buenos Aires el 85,81% de todos los chicos anotados en el país, Córdoba sólo el 1,13%. Ésto se debe a que no existe un lugar único donde se reciban los casos como sí sucede en las otras provincias.
El 11 de junio de 2003, se sancionó la Ley Nº 25.746, a través de la cual se creó el Registro Nacional de Información de Personas Menores Extraviadas. Según los fundamentos del proyecto de Saracho, éste “es el mejor medio para lograr un conocimiento cabal de la realidad de los niños extraviados, sustraídos o abandonados, permitiendo contar con una base de datos nacional que centralice, organice y concilie la información que, fragmentada y parcializada, poseen los juzgados, los organismos asistenciales de minoridad, las fuerzas de seguridad y las Organizaciones No Gubernamentales”.
Este proyecto de resolución establece que para que funcione el registro, las fuerzas de seguridad y los ámbitos judiciales deben comunicar inmediatamente cuando se denuncia el extravío de una persona menor de edad. “Queremos que la gente se responsabilice con la idea y que todos sepan de la existencia del registro”, sostuvo la concejala de Río Cuarto para Todos.
Registro en nuestra ciudad
La propuesta no sólo está destinada a ser tratada desde un ámbito provincial, también se está preparando un registro similar para Río Cuarto. En 2003 fue sancionada la ordenanza 1391/03 que planteaba la creación del programa “Alerta Niño” con el objetivo de registrar los menores desaparecidos de la ciudad y el acompañar, asesorar y contener a las familias del pequeño durante las búsquedas.
Esta ordenanza establece un modo de operar que incluye a la Policía de la Provincia, a Defensa Civil y otras organizaciones que se encargarían de la búsqueda de los niños y la difusión de los casos, con consideraciones similares a las de las leyes de Córdoba (ver recuadro). Aquella ordenanza se sancionó con objetivos semejantes a los que se plantean en la actualidad, pero no se cumple y quedó en el olvido.
Abuelas Plaza de Mayo identifican 2 hijos de desaparecidos
BUENOS AIRES (AP) - Las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron que identificaron a dos hijos de desaparecidos durante la dictadura militar, lo que elevó a 95 los nietos recuperados por esa organización.
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, indicó el miércoles en rueda de prensa que los nietos hallados son Laura Catalina, de 31 años, y Federico, de 30, hijos de dos parejas que desaparecieron en 1977 y que fueron criados por sus apropiadores.
Laura es hija de Raúl De Sanctis y Myriam Ovando, que eran militantes de la guerrilla del Ejército Revolucionario del Pueblo y fueron secuestrados en la provincia de Buenos Aires en abril de 1977.
Ovando se encontraba embarazada de seis meses al momento del secuestro y fue vista por otros detenidos en la prisión clandestina que funcionaba en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en la ciudad de Buenos Aires, donde en julio de ese año dio a luz a una niña.
Según el testimonio que los padres de Ovando dieron años atrás a la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, durante su cautiverio la mujer logró enviarles una carta en las que les decía que había dado a luz a una niña, a la que había bautizado Laura Catalina, que les sería entregada por los militares. Sin embargo, la familia Ovando nunca supo más nada de su hija, su nieta ni su yerno.
Federico, en tanto, es hijo de Liliana Pereyra y Eduardo Cagnola, estudiantes de abogacía y militantes de la organización armada Montoneros secuestrados en octubre de 1977 en la ciudad de Mar del Plata, al sur de la provincia de Buenos Aires.
La mujer se encontraba embarazada de cinco meses y luego de permanecer detenida en la Base Naval de Buzos Tácticos de esa ciudad costera, fue llevada a la ESMA, donde en febrero de 1978 tuvo un varón al que llamó Federico. Nuca se supo más de él ni de su padre.
El cadáver de Pereyra fue encontrado en 1985 en el cementerio de Mar del Plata.
En declaraciones a Radio Continental unas horas antes del anuncio, Carlotto explicó que las tomas de muestras para realizar los análisis genéticos que confirmaron la filiación biológica de los jóvenes fueron realizadas por orden judicial, ante la negativa de los mismos a someterse a un análisis.
"Cuando los chicos, estos hombres y mujeres hoy, nuestros nietos, tienen una apropiación muy fuerte, a veces se niegan a querer saber. La justicia está recurriendo en los últimos tiempos a una metodología legal que es la obtención de muestras de ADN a través de su ropa, sus objetos personales", dijo Carlotto.
"Con el tiempo van incorporando, van sabiendo, van sumando y van poniendo cada cosa en su lugar y hasta le inician juicio a sus apropiadores", agregó.
Desde 1977 las Abuelas buscan a unos 500 niños nacidos en centros clandestinos de detención o secuestrados junto a sus padres.
Según los registros oficiales, unas 13.000 personas desaparecieron durante la dictadura de 1976 a 1983, pero los grupos de derechos humanos aseguran que esa cifra asciende a 30.000.
La justicia argentina investiga si existió un plan sistemático de robo y cambio de identidad de bebés, causa por la que han sido procesados y cumplen prisión preventiva varios ex jerarcas militares.


